Nuestra generación es fuerte por mostrar lo que siente. Las generaciones anteriores ahogaron el dolor en agresión, en alcohol, en silencios y mentiras. Nosotros elegimos nombrarlo, enfrentarlo, quebrarlo. Por eso existe este álbum.
Esta canción es el cierre de Paternidad porque resume todo: el ciclo que se rompe. Mi abuelo tragó el dolor con aguardiente. Mi viejo aprendió que un hombre no llora. Pero yo me senté frente a alguien y dije "necesito ayuda" — y esa fue la decisión más valiente de mi vida.
Mi hijo no va a heredar mi silencio. Va a crecer sabiendo que sentir no es romperse — es estar viviendo.
Mi abuelo tragó el dolor con aguardiente
Mi abuela aguantó en silencio, sonrisa obediente
Mi viejo aprendió que un hombre no llora
Y yo crecí creyendo que el tiempo todo lo mejora
Pero no — hay que nombrarlo
Hay que sacarlo, hay que quebrarlo
Yo hablo, yo siento, yo no me callo
Lo que me duele lo enfrento, no lo guardo
No soy débil por llorar frente a mi hijo
Soy el primero en mi sangre que eligió otro camino
Crucé fronteras cargando historias que no eran mías
Guatemala, Alemania — buscando donde dolía
Me senté frente a alguien y dije "necesito ayuda"
Esa frase que en mi casa nunca se pronunció desnuda
Y no — no fue cobardía
Fue el acto más valiente de mi vida
Yo hablo, yo siento, yo no me callo
Lo que me duele lo enfrento, no lo guardo
No soy débil por llorar frente a mi hijo
Soy el primero en mi sangre que eligió otro camino
Mi hijo no va a heredar mi silencio
Ni el trago amargo, ni el miedo, ni el peso
Le dejo esta canción como evidencia:
El ciclo se rompió — y empezó con su presencia
Tus abuelas aguantaron lo que no debían
Tus padres ahogaron lo que no entendían
Pero tú… tú vas a crecer sabiendo
que sentir no es romperse — es estar viviendo